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El monólogo del presentador de Stand Up

monólogo del presentador de Stand Up

¿De qué trata?

¡Todos los secretos del monólogo del presentador de Stand Up desvelados para ti!

En este artículo te desvelamos el arte de la Presentación en el Stand-Up: Estilos y Monólogos que Debes Conocer. Descubre cómo los presentadores de stand-up conquistan el escenario con sus monólogos únicos. 

Los distintos estilos de presentación y te ofrecemos recomendaciones de lectura con nuestros dos libros imprescindibles para perfeccionar tus habilidades.

 

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¡La risa está de tu lado!

 

¿Qué es un presentador de un show de Stand Up o MC?

 

En los países anglosajones, el presentador es llamado Master of ceremonies o MC. Es un intermediario entre el público y los comediantes. Se ocupa del buen transcurso del show.

El trabajo de un presentador va mucho más allá de ser el primer comediante en subir al escenario. Un gran presentador es capaz de unir a un grupo de extraños en un público cohesivo: uniendo y excitando al público, construye las bases de una noche exitosa. Debe tener suficiente energía y entusiasmo para instalar en la gente la confianza de que el show va a salir bien.

Un presentador no hizo su trabajo cuando presenta al primer comediante y el público no está totalmente enganchado. Su objetivo es generar suspenso y llevar el show a un gran final. La presencia de un presentador es la diferencia entre solo una noche de comedia y una noche de entretenimiento. Veamos a continuación porqué es tan importante el monólogo del presentador de Stand Up.

 

El rol del presentador del show de  Stand Up

El rol principal del presentador no es hacer reír. Su función es preparar todo para que los comediantes puedan hacer reír lo máximo posible. Esto incluye presentarse a sí mismo, presentar a los comediantes, explicar qué va a pasar y qué se espera del público. Pero obviamente siempre será mejor si el presentador hace todo con humor.

Como muchas veces los comediantes se presentan entre ellos, podemos decir que el primer comediante del show hace la función del presentador (aunque no haga todas las tareas de un presentador convencional). Para facilitar las cosas, a partir de ahora vamos a hablar del presentador haciendo referencia a las dos figuras.

Un ejemplo de monólogo del presentador de Stand Up Comedy.

 

¿Cómo es el monólogo del presentador de Stand Up Comedy?

 

 ¿Qué tiene y qué puede decir el presentador de Stand Up cuando está en el escenario, ya con la luz enfocada en él y la música apagada? 

Hay varias cosas que puede decir para garantizar el buen arranque del show de comedia. Estos son las partes fundamentales de un monólogo de presentador de un show de humor.

Etapas de un monólogo de presentador de comediantes:

1. Dar la bienvenida y agradecer al público.

2. Generar endorfinas con un grito y un aplauso.

3. Asegurar que la van a pasar bien.

4. Presentarse.

5. Explicar qué va a pasar e imponer las reglas.

6. Hacer material.

7. Interactuar con el público.

8. Calentar a la fuerza.

9. Presentar a los comediantes.

10. Hacer material entre comediantes.

 

Al principio recomiendo hacer todo y en el orden que están mencionadas. Con el tiempo y la experiencia, se puede jugar con el orden y el contenido según las necesidades de cada show, el clima, tu experiencia, tu persona escénica. 

Recomiendo que la duración sea entre siete y doce minutos. Veamos cada punto.

 

Partes del monólogo del presentador de Stand Up

1. Dar la bienvenida y agradecer al público

Lo primero que tiene que hacer un presentador en el escenario es dar la bienvenida al público y agradecerle por haber venido al show. Parece muy obvio pero no se puede omitir. Hace que la gente se sienta bien recibida.

Puede ser breve. Lo importante es que sea sincero. Si no sentís gratitud, acordate que la gente hizo muchas cosas para estar ahí. Por ejemplo: se organizó, se bañó, se vistió, buscó una niñera, viajó y pagó una entrada para ver tu show. Es bastante maravilloso. Se puede decir algo como: 

“¡Buenas noches! Bienvenidos a (nombre del show) en (nombre del lugar), ¡muchas gracias por venir!”. No tiene que ser más que eso, ni menos.

 

2. Generar endorfinas con un grito y un aplauso

La segunda cosa por hacer es generar más endorfinas. Con la segunda frase que pronuncies, tratá de obtener un aplauso o un grito, o ambos. Puede ser algo tan simple como preguntar: “¿Tienen ganas de reírse? ¡Péguenme un grito! ¡Sí!”; “¡Aplauda la gente que vino en pareja!”, “¡ahora los solteros y solteras!”.

 

Otros temas para pedir gritos o aplausos: la gente que ya estuvo en ese lugar, gente que ya vio el Stand Up, gente que es de la misma localidad donde se hace el show, gente de otras localidades, hinchas de un club y del otro. Además esas preguntas sirven para saber cuánta explicación habrá que darle después sobre el show (si ya vio un show ahí, si ya vio Stand Up…).

Preguntar al público

También podés preguntar cómo está el público, y varias veces hasta que conteste con fuerza: “¿Cómo están? No los escucho… ¿Cómo están?”. En general la gente se prende con estas preguntas. Si hay poca reacción, se puede hacer un comentario gracioso sobre eso, como por ejemplo: “¡Qué fiesteros son!”, y volver a pedirlo.

Siempre va a haber gente que grita más que otra, también se puede jugar con eso indicando dónde está la gente con más ganas y menos ganas. Recomiendo pedir mínimo un grito y un aplauso en esta instancia, pero pueden ser más. Lo importante es que no se sienta forzado ni que aburra.

 

3. Asegurar que la van a pasar bien

Llegó el momento de hacer desaparecer las dudas del público e instalar la idea de que se viene una noche especial. Así la gente se relaja (y se ríe más fácilmente). Diciendo que es parte de algo especial, la gente deja las distracciones y se concentra en el escenario. Nadie quiere perderse algo especial.

Esto se puede hacer de forma tan simple como decir: “Todos tomaron una decisión increíblemente inteligente al estar acá esta noche. ¡Vamos a pasarla genial!”.

También puede ser muy eficaz decir, por ejemplo, que el show ya es el decimoquinto con localidades agotadas. A los dueños de las salas les encanta escucharlo, aunque no siempre sea verdad.

 

4. Presentarse

¡El presentador se tiene que presentar! Parece obvio pero muchos comediantes se olvidan. Tiene que decir mínimamente su nombre y cuál es su función en el show. “Mi nombre es (…) y soy el presentador del show”.

 

Acá hay una gran oportunidad para el presentador: bajar las expectativas del público, con respecto a sí mismo, y las risas. Se hace con una técnica muy simple. Puede hacer entender que solo es el presentador diciendo, por ejemplo: “Voy a presentar a los comediantes”, en lugar de “Voy a presentar a los demás comediantes”. 

Así el público entiende que no es uno de los comediantes sino que solo presenta. Se saca la presión de tener que hacer reír de entrada. En la misma línea puede decir: “El show está por arrancar”. En realidad arrancó cuando el presentador subió al escenario, pero así la gente entiende que las risas vendrán después.

¿Esto quiere decir que el presentador no tiene que hacer reír? Obvio que sí, pero siempre conviene bajar las expectativas, así la gente se relaja y se sorprende más con un buen chiste (y se ríe más fácilmente).

5. Explicar qué va a pasar e imponer las reglas

 

 

El presentador explica lo que va a pasar y cuáles son las reglas del juego. A la gente le gusta tener una idea de qué va a pasar concretamente, tener cierta estructura. Hace que se relaje y no esté preguntándose cómo funciona todo, cuánto dura el show, si vienen más comediantes… Quiere saber lo que va a pasar y qué se espera de ella. El humor busca sorprender pero dentro de un marco organizado.

 

PEDIR QUE SILENCIEN LOS CELULARES

Si no se aclaró antes del show, el presentador tiene que pedir silenciar los celulares (ya nadie los apaga). Es para evitar que un comediante tenga que sacrificar tiempo precioso de su monólogo para ocuparse de este tema. Un comediante escribe, prueba y pule su material durante semanas (hasta meses y años) y se obsesiona con cada detalle.

Entonces que lo interrumpa un celular (o cualquier otra cosa) lo saca de su contexto, lo desconecta. Es la tarea del presentador instalar las condiciones ideales para que los comediantes brillen. 

Se puede pedir de apagar los celulares de forma graciosa, por ejemplo instalando un castigo para la persona a quien le suene el celular. Podés decir: “Si entra un llamado, voy a contestar yo. Si vuelve a sonar, voy a llevarme tu celular a mi casa o lo voy a vender en el mercado negro. Si suena una tercera vez, te lo voy a meter ya sabés dónde y después te voy a llamar.

 

INSTALAR EL TEMA DE LOS APLAUSOS

En Argentina se instaló la regla de Stand Up que indica que cuando aplaude uno, aplauden todos. Consiste en explicar al público que cuando una persona comienza a aplaudir, todos los demás la tienen que seguir. En general la explicación es acompañada por una demostración con alguien del público que aplaude solo, para mostrar lo triste que es. Funciona de maravillas y genera un montón de endorfinas. Conviene que el presentador instale esta regla.

 

EXPLICAR LO QUE ES EL STAND UP

Cuando el público no sabe lo que es el Stand Up, hay que explicarlo. De lo contrario, a una persona que no conoce el formato (un comediante que parece hablar de su propia vida sin hacer un personaje, haciendo chistes cortos y cambiando de un tema a otro), le puede costar engancharse. Por suerte hoy en día ya casi no pasa.

 

CUANDO SE HACE STAND UP POR PRIMERA VEZ

Si es la primera vez que se hace un show de Stand Up en el lugar, puede ser conveniente explicar algunas cosas más: por ejemplo, pedir silencio durante el show, pedir que vayan al baño al final del show y si quieren pedir algo, que se acerquen al bar (y no griten así nomás). 

Parecen cosas obvias pero cuando la gente no conoce los códigos del Stand Up, puede tener la impresión de que es todo muy informal (ya que el Stand Up parece una simple charla entre el comediante y el público) y que el público puede interrumpir y participar como les parezca.

En realidad el Stand Up es un monólogo, y de los miembros del público se espera que solo participen cuando se les haga una pregunta directa y que no distraiga a los demás durante el show.

 

LUGAR CON VARIOS SHOWS

Cuando hay varios shows la misma noche, el presentador tiene que explicarle al público que debe irse después del show. Así deja tiempo para limpiar y rearmar la sala para el próximo show.

 

6. Hacer material para el monólogo de un presentador de show de comedia

Conviene que el presentador haga algo de material de Stand Up al principio del show. Así instala su formato. Si solo hace interacciones y juegos, da la impresión de que todo el show va a ser así. Entonces, cuando el primer comediante arranca con su monólogo, el público puede estar desorientado y totalmente en otra energía. Esto es especialmente necesario con públicos que no saben muy bien todavía lo que es el Stand Up.

 

TIPO DE MATERIAL

Como presentador, conviene hacer principalmente material de identificación o sobre temas ligeros. 

Arrancar con temas pesados (como, por ejemplo, el sida, el nazismo o la política) pide un esfuerzo enorme por parte de la gente. Recién llega, todavía no sabe muy bien qué está pasando, y el presentador ya está hablando sobre Hitler o su primera experiencia sexual.

Lo mejor es presentar material limpio: sin puteadas ni malas palabras, ni nada escatológico. Los chistes zarpados al principio de un show siempre generan un clima incómodo y tenso, no importa si los demás comediantes hacen este tipo de material después. 

Es difícil que el público se ría con chistes zarpados si todavía no está en clima. Hay que ir llevándolo de a poco.

Es bastante difícil calentar al público con oneliners o juegos de palabra porque casi no tienen carga emocional. Si solo tenés ese tipo de chistes, obviamente vas a presentar con ese material, pero conviene ponerle más energía de lo habitual.

 

EL MISMO MATERIAL QUE EL DE UN COMEDIANTE

Puede pasar que el presentador y el comediante tengan material sobre el mismo tema. No queda bien que ambos hagan ese material dentro del mismo show. En este caso, se espera del presentador que cambie su rutina. Tal vez sea injusto, más si el comediante tiene más experiencia o material, pero es el presentador quien debe estar al servicio del show.

 

7. Interactuar con el público

La interacción con el público es ideal para romper el hielo, generar un vínculo y para que el público esté presente y enfocado en el show. Veremos más en profundidad cómo interactuar e improvisar en la parte sobre improvisación.

Recomiendo intercambiar material con interacción para que sea bien dinámico, comenzando con varios chistes burlándote de ti. La gente se predispone mucho más a hablar con un comediante que muestra vulnerabilidad y humildad.

Para mí es un gran error querer hablar con todas las mesas. Se vuelve muy monótono y aburrido. Lo máximo son dos o tres mesas, y hasta tres ciclos. 

Entonces la estructura sería algo así: hacer 2-3 chistes, interactuar con 2-3 mesas; hacer 2-3 chistes, interactuar con 2-3 mesas; hacer 2-3 chistes, interactuar con 2-3 mesas. Si todavía no te sentís muy seguro/a con la improvisación, conviene arrancar con preguntas que de a poco te lleven a tu material.

 

8. Calentar a la fuerza

 

El último recurso del presentador para calentar al público es usar técnicas de animador de fiestas. Lo llamo “calentar al públco a la fuerza”. Al principio recomiendo hacerlo siempre. Con el tiempo solo si la noche viene difícil.

Consiste principalmente en juegos que buscan generar endorfinas en el público a través del cuerpo: pidiendo acciones, gritos y aplausos. Veamos algunos ejemplos.

 

PRACTICAR APLAUSOS 

El presentador propone al público un juego para practicar aplausos. Para eso se puede dividir al público en dos partes, para ver quiénes aplauden más. Siempre es más fácil enganchar a la gente si se hace a modo de competencia. Otra forma de practicar aplausos es hacer los diferentes tipos de aplausos: un aplauso por un chiste más o menos, para un chiste bueno y para un chiste excelente (haciendo un chiste de cada nivel).

 

PEDIR GRITOS

 

De nuevo se puede dividir al público en dos o tres grupos y ver quiénes hacen más ruido. Se puede dividir al público por el lugar que ocupa en la sala, entre hombres y mujeres, hinchas de un club u otro.

 

PEDIR ACCIONES

 

Se puede pedir al público que entre ellos se den la mano, un pequeño masaje en los hombros o que salten. Hay que encuadrarlo bien, pero siempre resulta porque los movimientos del cuerpo generan muchas endorfinas. Además, como la gente se pone un poco nerviosa, comienza a reírse (no hay nada mejor para un show de humor).

 

 

9. Presentar a los comediantes

Finalmente viene la tarea más obvia: presentar a los comediantes. Para saber cómo presentar a cada comediante, conviene hablar con cada uno de ellos antes del show.

 

CHARLA PREVIA AL SHOW CON LOS COMEDIANTES

 

En primer lugar es importante saber cómo pronunciar bien el nombre y apellido de cada comediante. A nadie le gusta que digan mal su nombre.

Después hay que preguntarles cómo quieren ser presentados. En Argentina, se acostumbra solo decir el nombre y apellido, pero en otros países muchas veces se hace contando brevemente su trayectoria y logros más importantes.

También se puede decir algo particular sobre él/ella. Siempre conviene consultar. A nadie le gusta ser sorprendido en este sentido. Podrías estar pisando su material, por ej., haciendo un chiste sobre el nombre o sobre ser de otro país. Un comediante con mucha experiencia resolverá esta situación con elegancia pero tampoco le gustará.

Puede pasar que un comediante te pase un chiste para su presentación, ¡bienvenido sea!

Conviene preguntar a cada comediante cuáles son los temas de su monólogo (para no pisarse) y especialmente con qué material termina. Así sabrás cuando esté al final de su actuación y te tocará volver a subir pronto.

Por último hay que ponerse de acuerdo si dejás el micrófono en el pie o si se lo pasás en mano.

 

LA PRESENTACIÓN DEL COMEDIANTE

 

Siempre hay que decir claramente el nombre y apellido (o el nombre artístico) del comediante, antes y después de la actuación. Esto va acompañado de un pedido de aplausos. Por ejemplo: “Ahora les pido un muy fuerte aplauso para el próximo comediante. El Sr./la Sr(t)a., (nombre y apellido)”.

El nombre siempre se dice al final porque es la señal para que el público aplauda. Hay que decir: “El próximo comediante estuvo en Comedy Central, por favor, un fuerte aplauso para Juan Pérez”. Y no: “El siguiente comediante es Juan Pérez, estuvo en Comedy Central. Fuerte el aplauso”.

 

Ya lo dijimos antes, no conviene presentar al comediante con demasiados elogios (por ejemplo, diciendo que es muy, muy gracioso, o que es el mejor comediante del mundo). Ya es suficientemente difícil hacer reír para cualquier comediante, no hace falta que se lo hagas más difícil todavía aumentando las expectativas. A menos que el comediante te pida hacerlo. 

Tampoco lo bajes, diciendo por ejemplo que no es muy gracioso, porque podría ser muy difícil volver de eso. Si el comediante es nuevo, se puede advertir, pero anticiparse a que no es gracioso es matarlo antes de que comience.

 

DESPUÉS DE LA ACTUACIÓN DE UN COMEDIANTE

 

Cuando el presentador vuelve a aparecer en el escenario después de un/una comediante, lo primero que tiene que hacer es pedir un aplauso para él/ella.

Después de la actuación de cada comediante es importante que el presentador retome el control. A veces el público se pone a comentar lo que vio. Es normal. Hay que retomar con voz y actitud firme para hacer entender que el show sigue. Podrá comentar y charlar todo lo que quiera después del show.

Puede ser muy efectivo hacer un chiste sobre un tema que habló el comediante anterior (obviamente un chiste distinto). Al público le encanta. Muestra que estuviste atento y que sos ingenioso. Para eso, hay que escuchar la rutina del comediante (parece obvio pero muchos presentadores no lo hacen).

Si le fue bien al comediante, se puede comentar sobre eso. Si le fue mal, no lo comentés. Solo decí algo si el público se pone en contra del comediante (por ejemplo, porque este criticó a la gente o dijo cosas agresivas). 

En este caso te conviene ponerte del lado del público, si no va a parecer que estás de acuerdo con las cosas que dijo él/ella. Puede pasar que ese comediante después se enoje contigo pero acá lo importante es el público y el buen transcurso del show.

 

 10. Hacer material entre comediantes

La principal tarea del presentador en sus apariciones entre comediantes es manejar la energía. Más adelante vamos a ver cómo se hace. 

Para no sacarles protagonismo a los comediantes y para no romper el ritmo del show, recomiendo que entre comediantes no hagas más de tres o cuatro minutos. Puede ser material y algo de interacción, según lo que el público necesite.

Otro ejemplo de monólogo del presentador de show de comedia

Mirá los videos de Juampi González y Radagast presentando. Fijate cómo van incorporando, de forma natural, cada elemento del monólogo del presentador.

Estilos de presentadores de monólogos para show de comedia 

EL PRESENTADOR DE STAND UP IDEAL 

Tiene mucha energía, es extrovertido y posee espíritu de animador. Todas esas cualidades ayudan a romper ese clima frío que puede darse al principio de un show.

La gente está fría porque no está metida todavía en el show. Puede ser por diferentes razones: recién llega al lugar, tuvo que estacionar el auto, se apuró para llegar, dejó a los chicos solos en casa o con una niñera, tiene problemas en el trabajo o con la pareja… sus pensamientos pueden estar en cualquier lado. 

Para llevar la atención al show, lo ideal es tener a un verdadero showman. Alguien que hace mucho ruido, histriónico, que se mueve mucho (todo con criterio, obviamente) y contagia a la gente con su energía.

 

¿SI NO SOS EL PRESENTADOR IDEAL, SIGNIFICA QUE NO PODÉS PRESENTAR?

¡Podés! Solo te puede costar un poco más. Lo importante es ser fiel a uno mismo, de lo contrario parecerá forzado y poco auténtico. Si esto pasa, el público lo percibe y siente vergüenza ajena.

Si tu personalidad es más bien tranquila, conviene ponerle más ganas y energía a tu presentación para generar un clima más festivo: más sonrisa, más voz… pero sin llegar a ser otra persona. Puede ser difícil meterte en ese ánimo festivo sabiendo que el público no está así (todavía). Para eso puede ayudar decir lo que sentís en voz alta, y tu cuerpo seguirá.

Por ejemplo:

~ “¡Estoy muy feliz de estar acá!”.

~ “¡Qué lindo es poder presentar este show!”.

~ “¡Muchas gracias por haber venido!”.

 

Ayuda mucho decir estas frases al público tanto en el escenario como antes de subir. ¡En voz alta es más efectivo (si las circunstancias lo permiten)! También podés generar energía en tu cuerpo corriendo, saltando, gritando.

Si no lográs transmitir tu energía al público, no te preocupés. Hay otras formas de generar energía en el público que no sea con la tuya. Lo veremos más adelante. Una cerveza te puede soltar la lengua pero… ¡que no sea más que una! El alcohol te hace dormir. Y especialmente como presentador, hay que estar muy presente, conectado y atento a todo.

¿Por qué presentar es tan difícil un show de humor?

ES UN SACRIFICIO

El rol del presentador es subestimado por el público. Porque lo ven como el tipo que solo dice un par de cosas entre los comediantes, y está bien que lo vean así. Es su papel.

 También es subestimado por los comediantes. Todos saben que es muy importante su papel pero pocos reconocen su trabajo. ¡El presentador es el arquero del Stand Up! Está al servicio del show porque hace todo lo necesario para que los demás comediantes puedan lucirse.

El presentador hace cosas bastante diferentes de los demás comediantes y por eso el público no lo ve como tal. El mayor cumplido que podés recibir como presentador es: “Vos también podrías hacer Stand Up”.

 

ES UN OFICIO

Presentar es un oficio. Hay pocos que lo saben hacer, y menos son los que lo quieren hacer porque es una tarea compleja que involucra muchas actividades diversas.

Tiene una parte bien visible en el escenario que consiste en abrir el show (que en sí ya es lo más difícil que hay en el Stand Up), dar la bienvenida al público, calentarlos, presentar a los comediantes y cerrar el show. También hay un lado invisible, como el manejo de la energía y los tiempos.

Si no hay productor, el presentador tiene que asumir las tareas de él, ya veremos por qué. Se tiene que ocupar del contacto con el lugar, el chequeo de sonido e iluminación, el pie del micrófono, la coordinación con los comediantes…

El presentador no para de trabajar y de estar pendiente de todo, antes y durante todo el show. Además, el presentador hace varias entradas, lo que es muy cansador tanto física como mentalmente (y cuando el show no está saliendo tan bien, se pone más difícil todavía). 

 

MANEJAR LAS EXPECTATIVAS DEL PÚBLICO

Es muy importante que el presentador maneje bien las expectativas. La gente se va feliz cuando fueron cumplidas o superadas sus expectativas. Por eso estas deben ser reales y alcanzables. 

Siempre es mejor bajar las expectativas para que sean más fáciles de cumplir. Lo peor es aumentarlas, por ejemplo diciendo que los comediantes son los mejores. ¡No hay ninguna necesidad! Además la gente ya está en el show, ya no hace falta convencerla de ir.

A veces hasta puede ser necesario bajar las expectativas. Por ejemplo, en un open mic es importante aclarar que es un show con comediantes nuevos y/o con comediantes experimentados que van a probar material. 

De lo contrario el show puede no estar a la altura de las expectativas. Seguro que la entrada del show no habrá salido muy cara así que se puede hacer referencia a eso.

También puede pasar que haga falta bajar las expectativas con respecto a un comediante en particular: por ejemplo cuando un novato actúa en un show profesional (puede haber ganado una competencia para comediantes nuevos y este fue el premio).

No es todo responsabilidad del presentador. Las expectativas ya se van generando antes del show: con el afiche y el nombre del show, los comediantes, la información que se dio sobre el show (tal vez a través de un volantero) y el precio de las entradas.

 

Manejar los tiempos del show: función clave de un presentador de Stand Up 

OTRA TAREA PARA EL PRESENTADOR

Una de las tantas tareas que tiene un presentador es manejar los tiempos del show (especialmente cuando no hay un productor presente o este no dejó instrucciones).

Si está estipulado que el show dure una hora, el presentador tiene que vigilar que se respete eso. Para ello, tiene que conocer los tiempos y los horarios: a qué hora comienza el show, cuánto dura y cuánto tiempo hace cada comediante. 

Y en función de todo eso, arma sus propias intervenciones: cuánto hace al inicio del show, entre cada comediante y al final. Según cómo va transcurriendo el show, el presentador puede y debe adaptarse.

Muchas veces los comediantes le piden que avise cuando se les acaba el tiempo en el escenario (como si no tuviera suficiente trabajo ya con todo lo demás). Puede hacerlo o delegar la tarea a otro comediante.

 

¿CUÁNTO TIEMPO PUEDE HACER EL PRESENTADOR?

Los tiempos de un presentador pueden variar según la duración y el tipo de show. Por ejemplo, en un open mic un presentador puede hacer más tiempo. Un show típico en Argentina dura una hora y cuenta con cuatro comediantes en total (el presentador incluido). Partamos de esa idea para saber cuanto debe durar el monólogo del presentador de Stand Up.

 

Primera entrada

Para la primera entrada recomiendo que el presentador haga entre siete y doce minutos.

Si a los siete minutos el público ya está bien cálido, conviene presentar al primer comediante ya. Así se ganan cinco minutos que se pueden usar en otro momento del show por si hace falta (por ejemplo, cuando a un comediante le va muy mal y hay que levantar el show).

Si después de los doce minutos todavía no se logró ninguna risa fuerte, no tiene sentido seguir probando porque probablemente ya no se va a lograr tampoco. Además, estarás sacándoles tiempo a los demás comediantes. Hiciste lo que pudiste, ya está. Ahí conviene calentar a la fuerza y presentar al primer comediante.

 

Entre comediantes

Entre comediantes, lo recomendable es que el presentador haga más o menos tres minutos, y máximo cinco minutos (puede ser necesario para levantar la energía después de una actuación floja). Si hace más, el presentador se convierte en un comediante más y se desarma la estructura del show. Esto puede generar confusión en el público, por ende menos atención y menos risas.

 

Al final del show de comedia

Al final del show al presentador le quedan entre uno y dos minutos para:

~ Pasar alguna información práctica (por ejemplo, fecha del próximo show).

~ Agradecer a la gente por haber venido.

~ Dar el saludo final.

~ Pedir un último aplauso para los comediantes, o llamarlos al escenario (según lo que se acostumbre en el lugar).

¡Importante! No vale hacer más material al final del show. El comediante más importante de la noche es el que cierra. El presentador no puede sacarle protagonismo.

 

Manejar la energía del evento de humor

 

LA IMPORTANCIA DE MANEJAR LA ENERGÍA

Manejar la energía de un show es la tarea más importante y más difícil del presentador. Es lo que hace que un presentador sea indispensable. También es la razón por la que tiene que hacer una entrada entre cada comediante.

 

LAS MEDIDAS DE ENERGÍA

Aunque sea difícil ponerlo en palabras, todos podemos sentir la energía de un show. Puede ser alta, baja, helada, explosiva…

Con la experiencia se va sintiendo cada vez más finamente. Para poder aclarar bien cómo manejar la energía, le ponemos una medida entre cero y diez.

Cuando la energía está en cero, quiere decir que el público no está ni con ganas ni con expectativas de pasarla bien. La energía puede ir bajo cero. Este sería el caso del público que se siente enojado u ofendido por un comediante.

En general al principio de un show la energía está en dos o tres porque la gente va entusiasmada a ver un show de Stand Up (especialmente si pagó una entrada). Diez sería cuando el show explota, la gente golpea las mesas de risa y hasta le duele la panza de reír tanto. La energía está al máximo.

 

¿CUÁNTA ES LA MEDIDA IDEAL PARA PRESENTAR A UN HUMORISTA?

¡El presentador tiene que presentar a un comediante con la energía en siete!

Entonces antes de presentar al primer comediante, el presentador tiene que llevar la energía de dos, o tres, a siete. Puede pasar que a un comediante no le va tan bien y deja al público en menos de siete al finalizar su monólogo. 

Ahí el presentador tiene que tratar de subirla a siete antes de presentar al próximo comediante. Y si a un comediante le va muy bien y lleva la energía más allá de siete, hay que bajarla antes del próximo comediante.

Cuando el público queda exaltado con un comediante, no puede prestarle atención al próximo. Necesita un poco de tiempo para calmarse. Si el presentador no baja la energía, lo tendrá que hacer el comediante que sigue. Además de sacar tiempo de su rutina, puede pasar que después le sea muy difícil instalar su persona escénica. Quedará desdibujado.

 

¿CÓMO SUBIR LA ENERGÍA?

El presentador puede subir la energía de la forma que mejor le salga. Lo puede hacer con muy buen material, con improvisación o con juegos de animador (practicar aplausos, competencia de aplausos, gritos…). Esta es la parte más sacrificada del presentador, donde se pone el show al hombro para que cada comediante pueda lucirse lo mayor posible.

 

¿CÓMO BAJAR LA ENERGÍA?

La mejor forma para bajar la energía es hablar sin hacer chistes. Se puede comentar sobre lo bien que le fue al comediante, sobre cómo está yendo el show, sobre lo bien que se porta el público. 

Cuando los espectadores se hayan calmado y la energía llegue más o menos a siete, se puede hacer un par de chistes y darle entrada al próximo comediante.

Solo cuando un comediante te deja al público en siete, vale no hacer nada y se puede presentar al siguiente con lo mínimo: “Seguimos con el show. Les presento al próximo comediante”. 

Se justifica cuando no hay tiempo o cuando el presentador quiere guardar tiempo para otra entrada.

 

Resumen sobre el presentador de show de Stand Up

En resumen, convertirse en un presentador de Stand Up Comedy exitoso implica mucho más que simplemente subir al escenario y hacer reír al público. Es un arte que combina la habilidad de generar conexión con la audiencia, establecer el tono adecuado para la noche y preparar el terreno para que los comediantes brillen. 

Desde dar la bienvenida y generar endorfinas hasta presentar a los comediantes con estilo, cada paso es crucial para crear una experiencia memorable. 

Un gran presentador no solo entretiene, sino que también dirige, adapta y mantiene la energía del espectáculo en todo momento. Con estos secretos revelados, estás listo para dominar el escenario y convertirte en el rey de la comedia. 

¡Que el público te espere ansioso y que cada actuación sea un éxito rotundo!

Descrubre en nuestro blog de Stand Up Club muchos más artículos sobre el apasionante mundo la actuación en Stand Up.

¿De qué trata?

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